Extraño el tiempo en el que llegaba a casa y estaba vacía, poner música fuerte y cantar con toda el alma imaginando que lo hacía bien. Extraño llegar y acostarme en el suelo, sin sacarme la ropa y dormirme hasta que se hacía de noche. Extraño un poco tiempos anteriores. Aunque, en realidad no lo extraño nada.
Moliendo papas, poniendo un poco de limón.