Siempre quise conocer a los fantasmas, convivir con ellos, ¿recuerdan Harry Potter? así mismo. Busqué una casa abandonada, de esas bien siniestras y destartaladas que solo existen en las películas de terror gringas, me senté en el piso sucio y encendí una vela esperando ansiosa a que algo sobrenatural sucediera, pero nada pasó, solo un ligero viento sopló y amenazó con apagar la única luz del lugar; Repetí la acción varios días durante aproximadamente dos semanas, pero nada pasó, ningún espíritu apareció. Decepcionada decidí dejar de insistir y seguí con mi vida normal, pero una mañana algo me llamó la atención, sobre mi escritorio descansaba una pequeña hoja rasgada y sucia, con cuidado la tomé y leí la letra de estilo victoriano "Esta semana fuimos de vacaciones a la casa de Mirtah, si aún te interesa conocernos, nos vemos el lunes a media noche en la casa. P.D: Lamentamos haberte hecho esperar tanto" Quedé paralizada mientas el pequeño papel resbalaba de mis manos y...
Moliendo papas, poniendo un poco de limón.