Querido tú: Cuantas veces he pensado en cómo decirte estas palabras, pero ahora me doy cuenta que quizás están destinadas a ser sólo un lejano conjunto de frases que nunca llegarás a leer, quizás es mejor así, quizás no estaba destinado a ser. Quiero decirte, que si bien, tuvimos buenos momentos juntos, la vida en algún momento dio un giro y todo se empezó a caer a pedazos, las risas, la confianza, el cariño, el amor... todo fue quedando paulatinamente atrás y ahí estábamos los dos en medio de esta destrucción, oh querido tú, que difícil fue ver como cada pieza caía y sentir que tú no te enterabas que era lo que pasaba a nuestro rededor... que fácil era simplemente ser ciegos, no ver, no actuar, seguir en lo mismo día tras día, palabra tras palabra, mirada tras mirada... y a la larga, la vida fue un dolor de cabeza. Oh! querido tú, fue un camino difícil de descubrir, antes, al inicio las rocas eran pequeñas, se colaban en nuestros zapatos... no hacían mayor daño...
Moliendo papas, poniendo un poco de limón.