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Mostrando entradas de agosto, 2012

Invierno

Que el viento se lleve lo malo, La lluvia bañe lo desagradable Que el rayo ilumine el camino Y el trueno resuene en el alma Que todo de pronto se calme Y reine un calor en el cuerpo Que viento no sea violento Que el frio te cale los huesos Y vengas a casa corriendo Con las esperanzas naciendo Libre de todo lo malo De pies a cabeza empapado Oh querido niño! Yo te presto abrigo Quiero ver tu risa pura Tu alma limpia, Los espasmos de frio ensayados por horas bajo el agua Y que con una sonrisa timida me pidas un abrazo Y bajo mis brazos ver como te duermes

Te lo dedico

Te dedico las sonrisas más dulce de cada niño con las ilusiones en sus ojos el suave baile del viento que mueve las hojas y despeina tu cabello la canción con más ritmo que pueda sonar en cualquier propaganda televisiva el brillo de las estrellas que contienen mil deseos que se queman el blanco de la cordillera, pura! como las esperanzas de paz de los jovenes Te dedico cada cosa buenas que puedas pensar, en cada sonrisa quizás me verás y al recordar sonreirás. Te dedico además de todo lo bueno del mundo un poco de mi mundo y mi locura Te dedico mis sonrisas traviesas mis besos tímidos mis caricias torpes mis sueños de grandeza y felicidad mis acciones y las no acciones mi suspiros y lágrimas mi calma y desesperación mi picardía e inocencia... Y con todo lo que te dedico, me dedico a ti Me dedico a amarte, te dedicas a amarme? Te dedico estas palabras, con todo mi amor te dedico el cielo y el espacio ¡te dedico la figura de un cerdo intergalactico!

Había una vez una niña

Había una vez una niña, pequeña, inocente muy linda y tranquila, a ella la vida no le sonreía, normalmente difícil todo se le hacía, contratiempos, peleas, pocas sonrisas ella veía; ¡Pero que triste la vida que el destino le tenía! En su patio de tierra unos juegos tenía, y cada tarde desde la cocina emocionada salía, sacaba sus zapatos, arremangaba su polera, se arrodillaba en el suelo y con la tierra jugaba. Su padre un día llegó a casa feliz y a su única hija un regalo dio, palitas, instrumentos, cositas de construcción, " Que tu madre no se entere " sólo le susurró, por la puerta salió y nunca más volvió. La niña no se dio cuenta de la desaparición y feliz al patio con sus cosas salió, con su pala la tierra preparó y con un martillo de su padre unas pocas maderas clavó, una pequeña y débil casa creó, pero eso no importó, ella feliz su creación miró, pero no se dio cuenta que mucho tiempo ocupó, días, noches, semanas pasaron y ella de entrar a casa no se había a...

Castillos de arena

Mi castillo de arena es arrasado por la marea el agua fria se lo lleva un montón de arena es lo que queda que triste la visión un sueño hecho trizas ¡Qué fea sensación! ¿Y la ilusión? ¿Que pasa con el esmero? ¿El trabajo duro de construir aquel imperio? Quizás tu que me lees, debes darme tu mano sentarte a mi lado tomar una pala y un balde jugar un poco con la arena Y quizás de esa manera, podremos levantar el castillo ver sus torres, su estructura lejos de la marea traicionera Y desde lejos ver su silueta perfecta al contraste de la puesta de sol estando juntos, de la mano mirando nuestro trabajo. Pero por favor recuerda poner atención en la construcción  pon el castillo lejos del mar resguarda ese lugar