Betsabé caminaba por las calles en la oscuridad, mantenía su bolso cerca de sí, estaba un poco asustada por la falta de luz de ese día, pero además tenía un poco de frio. Era una noche oscura, sin luna y bastante nublada. Su Uber la había dejado un par de calles antes de su casa, ella no quiso decir nada, solo pagó y bajó, no quería dar mayor problemas a ese amable caballero mayor que estaba viviendo a través de la conducción. Decidió caminar. Su chaqueta negra larga de lanilla y la bufanda de lana, le entregaba un poco de calor, sin embargo su quijada temblaba de forma constante sin poder evitarlo - es miedo o es frío - se preguntó internamente, caminando más rápido los pocos metros que la separaban de la puerta de su casa - es frio - sentenció en su cabeza mientras sacaba las llaves y se posicionaba frente a la puerta de su hogar - debe estar calentito adentro, que rico - pensó feliz, mientras la llave encajaba en su mecanismo interno y comenzaba a abrir la puerta a aquel...
Moliendo papas, poniendo un poco de limón.