Esto es algo más personal, son las palabras que me habrían encantado decirle en circunstancias diferentes, pero aquí estamos, en su ausencia y mi tristeza. El día lunes que supimos que estaba en ese maldito limbo no lo pudimos creer, era un poco ridículo, hasta pensamos que era una broma de muy mal gusto, pero pasó que era verdad... que el estrés le había pasado la cuenta y había hecho que algo fallara dejándolo al borde de la muerte con muy pocas posibilidades de sobrevivir. Quizás no a muchos les cuadre que escriba esto, "fue un profesor con el que pasaste un semestre", si, lo fue, pero más que enseñarme los 14 principios de Fayol o las estructuras de Mintzberg, me enseñó el valor del esfuerzo, de cumplir... me enseñó como ser una mejor persona, y eso, siempre lo recordaré. Recuerdo que alguna vez dijo que las cosas no funcionaban si sólo las dejábamos en teorías, que había que ponerlas en practica y ser mejores profesionales... cada vez voy entendiendo mejor ...