Cuando tenía como 6 años siempre me decían que era bonita, porque por alguna razón era delgadita, mi pelo era oscuro, mi rostro bien blanco y mis ojos muy café. A los 12 o 13 años, cuando ya estaba más grande y desarrollándome me empezaron a sugerir "amablemente" que debía hacer más ejercicio porque estaba más gordita, eso se acompañaba de un "cuando eras chiquitita eras súper finita" y luego, un silencio. Con 15 años, mi mamá directamente me decía que debía adelgazar, que así no me veía bien, porque las mujeres deberían ser altas y delgadas... y como no era alta, debía ser delgada. Entonces dejé de comer y por semanas lo único que ingería era agua o té. Adelgacé. Mi mamá estaba orgullosa. Cuando cumplí 17 volví a cambiar mi aspecto, subí de peso, estaba cansada de estar constantemente preocupada de si comía algo que me hacía o no engordar. Comenzó la época donde las posibilidades de tener pololo. Conocí gente. La gente se interesó en mi y yo no lo en...
Moliendo papas, poniendo un poco de limón.