Ella vio un conejo blanco en pleno paseo Ahumada, miró de nuevo y nada... por unos minutos se quedó parada desconcertada; De pronto, por reflejo miró la hora y asustada exclamó "¡Es tarde, voy retrasada!" y sin pensarlo corrió tan rápido como un conejo en un cuento de hadas
Moliendo papas, poniendo un poco de limón.