Querido tú:
Cuantas veces he pensado en cómo decirte estas palabras, pero ahora me doy cuenta que quizás están destinadas a ser sólo un lejano conjunto de frases que nunca llegarás a leer, quizás es mejor así, quizás no estaba destinado a ser.
Quiero decirte, que si bien, tuvimos buenos momentos juntos, la vida en algún momento dio un giro y todo se empezó a caer a pedazos, las risas, la confianza, el cariño, el amor... todo fue quedando paulatinamente atrás y ahí estábamos los dos en medio de esta destrucción, oh querido tú, que difícil fue ver como cada pieza caía y sentir que tú no te enterabas que era lo que pasaba a nuestro rededor... que fácil era simplemente ser ciegos, no ver, no actuar, seguir en lo mismo día tras día, palabra tras palabra, mirada tras mirada... y a la larga, la vida fue un dolor de cabeza.
Oh! querido tú, fue un camino difícil de descubrir, antes, al inicio las rocas eran pequeñas, se colaban en nuestros zapatos... no hacían mayor daño, pero el tiempo nos desgastó y las rebeldes que entraban y atacaban dañaban, dolían, herían.
Dulce, dulce tú, pasaron tantas cosas, fue tanto tiempo, fueron tantas experiencias... nunca olvidaré tu parte en las cosas buenas, como tampoco olvidaré cuando las piedras las lanzabas tú... quizás te lancé un par de piedras, no te digo que soy una santa... pero actualmente aún curo mis heridas y desde esta distancia, no veo las tuyas (que quizás tienes, que posiblemente tienes, que quizás aún curas).
A veces quiero entender, quiero saber, por qué, por qué se dijeron "ciertas" cosas, por qué se "hicieron" otras... yo realmente no lo sé, quizás hasta tengo miedo de saber (pero aún así, necesito saber).
Estimado tú, mi alma tiene mucho que decir, que gritar y que llorar aún, la herida que realizaste aún requiere un poco de mi tiempo, porque a pesar de que he querido taparla y dejar de verla, a veces reaparece y duele como antes... quiero curarme, quiero sanar, quiero que dejes de hacer daño a esta distancia.
Mis más sinceras esperanzas están puestas en estas palabras, no por contactarte, no por que me leas, si no parar un poco del veneno que aún está en mis heridas, las cuales construiste con crueles palabras y tratos que dejaban bastante que desear.
Espero, de corazón, que esto sirva, que las heridas sanen y que a la larga, te esfumes de mi vida de una vez.
Cariños.
Yo.
Espero no ser yo.
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