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If I woke up next to you again

Pisadas rápidas sobre la lluvia, cuatro chicos que bajo sus capuchas corrían desesperados en busca de algún lugar donde refugiarse, las miradas de los curiosos transeúntes se fijaban por segundos en ellos y luego volvían a desviarse a su propio camino, por una vez en sus vidas, los chicos se sintieron gente normal.

El camino siguió silencioso entre ellos, los pasos rápidos se convirtieron pronto en una frenética carrera hasta el hotel que se comenzaba a divisar a algunas cuadras de donde se encontraban.

-Uff, eso si que fue arriesgado- dijo un chico de cabello rubio y de baja estatura al entrar a las dependencias del hotel y quitarse el gorro y la bufanda de su sonrojado rostro.

-Nada de arriesgado amigo, fue bastante divertido- dijo otro de los chicos sacándose los lentes de sol que llevaba a pesar de la lluvia y el gorro, dejando libre su larga y castaña cabellera –o es que acaso ya te da miedo salir sin los guarda espaldas?- preguntó picándolo por encima del grueso abrigo que usaba en esos momentos.

-Oh! Vamos, no se peleen ahora- dijo el pelinegro aún con las gafas de sol en su rostro y su gorro en las manos –fue arriesgado… pero bastante divertido- dijo desenrollando la bufanda de su cuello mirando a su gemelo en la misma situación que él –Y tu Tom? Que piensas?- preguntó sonriendo dulcemente acercándose a su hermano para ayudarlo.

-Fue algo normal… bastante descuidado si pensamos que te podrías enfermar- los ojos de Bill brillaron ante la preocupación de su hermano –eso implicaría que tendríamos que cancelar varios conciertos y bueno, nos regañarían bastante- finalizó sonriendo ante la libertad que sentía luego de por fin quitarse la bufanda y comenzar a sacarse el abrigo.

Bill sintió como un pozo profundo se abría bajo sus pies, es que su hermano no se preocupaba por él, sólo le preocupaba el castigo que seguramente recibiría por parte de David al saber que se había enfermado –“que iluso soy”- se reprendió internamente al tiempo que caminaba hacia el ascensor sin preocuparse de los demás que reían ante las ocurrencias de su hermano y su amigo de liso y castaño cabello. Pidió el ascensor y espero frente a él sin darse la vuelta a ver a sus amigos que al parecer no habían notado su ausencia; las puertas se abrieron al minuto de haberlo pedido y se decidió a entrar con paso cansado y lento –Bill!- escuchó el claro grito de Tom, seguido de un ruido fuerte, como si se tratara de una explosión y pronto… nada, todo se había oscurecido y lo que sintió luego fue algo duro y frió estrellarse contra su cara.

Tom con la quijada desencajada veía como su hermano caía al suelo frente al elevador que yacía abierto esperando que alguien entrara, con desesperación miró a sus amigos y los vio en shock, con los ojos abiertos y sus manos apretadas en puños. Miró hacia la cercana entrada del hotel y vio como la puerta se cerraba y a lo lejos un chico correr bajo la lluvia seguido por los guardias del lugar en el que su hermano había sido cruelmente atacado. Sintió como Gustav se movía a paso lento en dirección al caído vocalista que ahora estaba rodeado de gente que trataba de reanimarlo, vio a las recepcionistas histéricas llamando por los teléfonos a ambulancias y policía, vio como del otro ascensor salía un apresurado David que al ver a Bill en el suelo puso una expresión que para Tom en esos momentos era difícil de descifrar, vio correr a George y vio como Gustav llegaba a su destino, los vio arrodillarse junto a su hermano, tomarle la mano, acomodar su cabeza en las piernas del rubio, vio a su hermano abrir con esfuerzo sus ojos… y él? El aún estaba parado cerca de la puerta, con la boca abierta, los ojos fijos en el movimiento frente a él… estaba congelado mirando como su hermano hacía un esfuerzo por sobrevivir, y ahí se dio cuenta, que su hermano, su gemelo, la persona más importante en su vida… estaba en el final –inesperado- de la suya y corrió, y se tiró a su lado, llorando desesperado, tomando esas blancas y frías manos entre las suyas.

-Bill… Bill, no me dejes por favor- dijo sollozando besando los dedos inmóviles de su gemelo.

La ambulancia llegó a los minutos, pero para ese entonces Bill ya no reaccionaba, es más, en ningún momento lo hizo, sus ojos recorrían las caras preocupadas de sus amigos, de la gente a su alrededor, de su manager… de su hermano.

La camilla llegó presurosa y a duras penas alejaron a Tom de Bill, subiendo a este último sin demasiada delicadeza, comenzando a trasladarlo con una rapidez abrumadora para los tres chicos que ahora miraban como se llevaban a Bill; Y Tom reaccionó y corrió nuevamente, esta vez hacia la ambulancia y cuando vio que su hermano ya estaba en ella sin esperar respuestas o preguntas subió sentándose a su lado y tomando su mano.

-Disculpa muchacho, no puedes subir- dijo con apuro la voz del paramédico que esperaba en la puerta a que Tom bajara.

-Soy su hermano, su gemelo- dijo en un hilo de voz mirando con ojos suplicantes al hombre.

-Está bien- dijo mientras subía con rapidez y cerraba la puerta tras de si, el vehículo comenzó a andar de inmediato y el hombre con su trabajo, poniendo en el rostro de Bill una mascarilla de oxigeno, en su brazo –ya sin su abrigo y prendas abrigadas- una aguja por la cual proporcionaba sangre para poder estabilizarlo debido a la perdida de sangre, Tom al ver el estado de su gemelo sintió su corazón romperse, lo vio frágil, inocente, herido… roto y se vio a él sin hacer nada por el chico que había robado su corazón hacía años ya.

-T-Tom…- dijo en un susurro apenas audible Bill abriendo un poco sus ojos, el receptor de las palabras de inmediato centró su mirada en el indefenso ser a su lado y vio la forzada y cansada sonrisa que adornaba su pálido rostro –T-Te… Te amo- dijo y cerró los ojos mientras que los de Tom se abrían de sobremanera, su hermano, le había dicho que lo amaba…! Le correspondía a ese sentimiento tan prohibido..! –“Dios!”- pero algo pasó antes de que él pudiera siquiera pensar en responder ese “te amo” pronunciado por su hermano, un incesante pitido llenó la parte trasera de la ambulancia y Tom fue retirado con fuerza y rapidez por el paramédico que subiendo la polera de Bill tomó las paletas y las llenó de gel gritando un “despejen” y poniéndolas sobre el blanco pecho de su gemelo, haciendo que este, con sus ojos cerrados arqueara la espalda involuntariamente logrando que el pitido por unos segundos cesara, pero a los próximos volviera a sonar… Tom miraba todo esto desde el suelo opuesto del pequeño espacio, veía como el medico realizaba la misma acción innumerables veces y como el frágil cuerpo de su hermano de arqueaba al poner las paletas electrificadas sobre su pecho.

-Lo siento- dijo el medico mirando a Tom con tristeza, -no puedo hacer nada más- dijo mientras guardaba los instrumentos y apagaba la maquina que daba a conocer la verdad que en ese momento Tom no quería aceptar… su hermano había muerto, Bill… su pequeño y amado gemelo ya no estaba con él; y como si eso fuera una cruel broma, Tom comenzó a reír de manera frenética acercándose al cuerpo sin vida que yacía sobre esa fría camilla, con el pecho descubierto, con una improvisada venda en su estómago que consistía de una de las bufandas de sus amigos y bajo está una de las vendas medicas manchadas de sangre, con la mascarilla aún puesta y los ojos cerrados.

-Señor, se encuentra bien?- Que si se encontraba bien? Es que ese hombre no veía que había perdido la mitad de su vida?

-No, no, no, no, no, no, NO!- gritó sin poderse contener abrazando a su hermano – Te amo también- le dijo al oído sabiendo que no era escuchado –Te amo- dijo besando su mejilla sabiendo que era observado, sin atreverse a besar los labios que deseaba de años, es que sintió miedo –perdóname- sollozó apoyando su frente en la de su hermano –Adiós- dijo al sentir que el vehiculo paraba y las puertas se abrían sacando a su hermano con rapidez aún con la esperanza de revivirlo de milagro, mientras él, con las esperanzas ya en el suelo se quedaba arriba, mirando como desaparecían a mucha velocidad bajo la lluvia, siendo a los minutos sacado él también, sintiéndose mojado de pronto, pero aún sin moverse se quedó viendo el lugar en el que se encontraba sin llegar a identificarlo totalmente, sintió luego a sus amigos llegar y el fuerte abrazo del manager que trataba de darle esperanzas y tranquilidad, pero para él eso ya no servía, el ya conocía la verdad, él sabía que su hermano ya no iba a despertar jamás, dejó que lo guiaran hacia el hospital de manera rápida, pero él ya no sentía…el ya no quería nada…

Se sentaron en la sala de esperas, David ya había hablado con las enfermeras y estás les habían dicho que el doctor en estos momentos estaba “atendiendo” al señor Kaulitz, por lo tanto, sólo pudieron esperar en silencio, mientras veían a los doctores pasar, enfermeras correr y de pronto Tom los odió, si, los odió a pesar de que en sus manos estaba la ya acabada vida de su hermano… y por eso los odió, porque ellos tenían ese poder, porque él era sólo un espectador, porque no podía hacer nada y ellos si… -Los odio- susurró pero nadie lo escuchó, todos más concentrados en ver como esos seres pasaban de un lugar a otro –Bill odia los hospitales- volvió a susurrar y levantó la vista hacia sus amigos, vio a Gustav con la cabeza gacha y las manos tomadas, completamente empapado como los demás, pasó a George que con los ojos cerrados tronaba los huesos de sus manos y movía las piernas de manera frenética… vio luego a David a su lado, con la preocupación pintada en su rostro, sabía lo que pensaba en esos momentos, sabía le estaba teniendo lastima, y eso, él no lo quería, y de pronto, entre todo el caos en el que se hallaba el hospital apareció el medico que había tomado el caso de su hermano y con voz clara y algo insensible dijo –Familiares del señor Kaulitz?- Tom se paró inmediatamente y los demás lo siguieron expectantes de escuchar lo que el hombre tenía que decir –No pudimos hacer nada, lo sentimos- dijo mirando a las cuatro personas, al no recibir respuesta continuó –La policía llegara en unos minutos a tomar su declaración, por el momento pueden tomar asiento- dijo señalando la sala de espera de donde se habían levantado hace unos segundos.

Los chicos simplemente no podían creer lo que ese hombre que ya se alejaba con paso rápido por los corredores llenos de gente decía… era imposible… su amigo, su compañero, el caprichoso niño que hoy había salido con ellos en ese capricho que se les ocurrió ahora estuviese muerto.

Tom se sentía miserable, él sabía que su hermano ya no tenía posibilidad, su mente se lo gritó desde el minuto en que su pequeño ángel había cerrado sus ojos luego de decirle que lo amaba, pero la esperanza de que esos odiosos seres que se creían dios abrieran esos chocolates ojos nuevamente no se había perdido hasta ese mismísimo momento.

-Tom- La voz de George sacó a Tom de sus pensamientos, las lágrimas en sus ojos claros le hicieron ver que todo lo que había pasado era real y un nudo horrible se instaló en su estómago apretando fuerte dándole un dolor punzante, -Lo lamento- susurró acercándose y abrazando a su amigo en un gesto cargado de cariño y pésame –De verdad lo siento amigo- y en ese momento las cálidas lágrimas aparecieron en el rostro del de rastas que se quedó estático mirando sin mirar como las personas pasaban frente a él. –Hermano… lo siento- susurró Gustav apretando su brazo en modo fraternal antes de abrazarlo con fuerzas –llora si así lo quieres- dijo dejando escapar algunas lágrimas; Tom se aferró a su rubio compañero y lloró con fuerzas… pero sin llegar a gritar…. lloró como hace tiempo no lo hacía… lloró porque su propósito de vida había desparecido y nunca más volvería.

-Chicos, Tom…- dijo David parado en medio de la sala de espera sin saber que hacer, en su cabeza había tanta información que ordenarla y procesar en esos momentos le era imposible, lo único que sabía con seguridad es que los chicos no estaban bien, en especial Tom. –Pueden ir a casa a descansar… yo me quedaré aquí y daré la declaración a los policías-

George que estaba lejos de Tom y Gustav se acercó al manager y le contó con los detalles que recordaba lo que había pasado esa mañana… desde su salida del hotel, hasta el momento del horrible acontecimiento que les arrebató la vida de su querido compañero, mientras las palabras salían temerosas y entrecortadas de los labios de un lloroso George, Gustav y Tom se mantenían en la misma posición que adoptaron desde un inicio, el mayor y ahora único Kaulitz lloraba desconsoladamente, no queriendo creer la realidad, no queriendo aceptar que desde ese momento estaba… solo.

-Chicos, nos vamos?- preguntó George en un susurro que fue escuchado por el chico de gafas. –Vamos Tom, no es bueno que estemos acá- dijo en su oído de manera cariñosa el que había escuchado las palabras del mayor del grupo.

Tom no levantó la cabeza al separarse del cuerpo de su amigo, ni tampoco cuando comenzó a caminar hacia la salida, o cuando entró en el automóvil… sus ojos rojos y aún llorosos no querían ver nada que no fuera a su hermano… el único momento en que sus ojos se desviaron de sus zapatillas fue cuando el auto comenzó a moverse y él miró hacia el hospital –Adiós… amor- dijo en un susurro que nadie escuchó y que si lo hicieron lo ignoraron de inmediato.

Comentarios

  1. Esta historia atrapo toda mi atencion, me gusto mucho la forma de narrar que utilizaste.
    El tema igual es loco, y tiene a los integrantes de tokio hotel, te debe gustar harto esa banda :B

    Hasta ahora la unica historia que habia leido eran las parodias, lo demas eran poemas.
    Y esta, a diferencia de las parodias, me atrapó mucho mas.
    Pudiste plasmar muy bien los sentimientos de Tom y la forma en que lo escribiste me gusto mucho, esta muy bien conectada la historia tambien (:

    Ah!una cosa...solo menciono aspectos positivos de lo que escribes...hasta ahora no le veo nada malo. No critico los temas ni la posicion que tengas frente a algo,ya que eso es cosa de gustos. En mis comentarios prefiero criticar cuando falla la ortografia, la coherencia o la union de las ideas y eso en tu caso no ocurre mucho, te manejas muy bien en eso. Se nota que le pones harto empeño a tus historias, sigue asi no mas, te felicito por ser tan constante con esto de escribir, con esfuerzo mejoraras cada dia. Te deseo mucho exito, espero algun dia poder leer una novela tuya, me gustan las novelas :B

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