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Septiembre - La casa embrujada

Siempre quise conocer a los fantasmas, convivir con ellos, ¿recuerdan Harry Potter? así mismo.
Busqué una casa abandonada, de esas bien siniestras y destartaladas que solo existen en las películas de terror gringas, me senté en el piso sucio y encendí una vela esperando ansiosa a que algo sobrenatural sucediera, pero nada pasó, solo un ligero viento sopló y amenazó con apagar la única luz del lugar; Repetí la acción varios días durante aproximadamente dos semanas, pero nada pasó, ningún espíritu apareció. Decepcionada decidí dejar de insistir y seguí con mi vida normal, pero una mañana algo me llamó la atención, sobre mi escritorio descansaba una pequeña hoja rasgada y sucia, con cuidado la tomé y leí la letra de estilo victoriano "Esta semana fuimos de vacaciones a la casa de Mirtah, si aún te interesa conocernos, nos vemos el lunes a media noche en la casa. P.D: Lamentamos haberte hecho esperar tanto" Quedé paralizada mientas el pequeño papel resbalaba de mis manos y se desintegraba en el viento, tenía una cita con los fantasmas dentro de dos días!
El día lunes un poco antes de media noche llegué a la casa, me senté en el suelo y con manos temblorosas prendí la vela, ansiosa miré a todos lados, pero nada pasaba, hasta que pasados unos interminables minutos un hombre pálido apareció y dijo "Hola, te gusta el té?" llena de nervios me levanté torpemente y caminé a su lado conociendo a su familia, pasando un rato interminable mente agradable. Esa mañana desperté en el suelo de la casa que se iluminaba con los primeros rayos de sol, me levanté rápido y corrí a casa, tenía que contarle esto a alguien! pero al hacerlo nadie creyó en mi palabra y ante mis explicaciones se reían en mi rostro. Esa noche volví a la casa, prendí la vela y esperé, pero las horas pasaron y nada sucedió: ¿Es que todo lo imaginé? Repetí la acción cada día durante una semana, pero siempre con el mismo resultado, al final desistí pensando que todo lo había soñado, no había otra explicación.
Una tarde, al llegar a casa encontré una carta vieja con un extraño remitente en otro idioma, era de los fantasmas! estaban en Alemania, papá fantasma había encontrado un mejor trabajo de asustador por ese lugar y su traslado fue inmediato, así que no habían podido avisarme; la carta desapareció a penas termriné de leerla, estoy feliz por ellos, quizás allá tengan más amigos y un sueldo mejor, lo lamentable es que nadie jamás creerá mi noche de charla fantasmal.

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