Y llega el momento en que debemos preparar unas despedidas diferentes, donde dices adiós y los ves partir en un avión... pero sabes que pasados unos cuantos años los volverás a ver...
Adiós diré, los veré en aproximadamente tres años, tiempo en el que los extrañaré, quizás los llore como si los hubiese perdido por siempre... pero no es así, porque nos volveremos a ver, promesas son promesas.
Y contigo se va una parte de mi corazón que espero cuides porque no será de nadie hasta que tenga mi propia hija para amar, así que vuelve y regresa esa parte a su dueña, vuelve y abrázame con ese amor que me levanta cuando caigo.
No quiero preparar esta despedida, pero quedan semanas y me tengo que resignar.
Vuelve, que aún no te vas y ya te extraño.
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